23 may. 2008

JOAQUÍN RODRIGO (1901-1999): CONCIERTO DE ARANJUEZ

El Concierto de Aranjuez es una composición para guitarra clásica y orquesta, del compositor español Joaquín Rodrigo. Escrita en 1939, es posiblemente la obra más conocida de Rodrigo, uno de los compositores españoles más destacados de la era de posguerra.

Compuesta a principios del año 1939 en París, entre las tensiones de la guerra pendiente, fue la primera obra que Rodrigo escribió para guitarra y orquesta. La instrumentación es poco usual: raramente la guitarra enfrenta las fuerzas de una orquesta completa. Sin embargo, la guitarra nunca es sobrepasada o inundada, quedando siempre como el instrumento solista.

Movimientos

Este concierto tiene tres movimientos: Allegro con spirito, Adagio y Allegro gentile.

El segundo movimiento, el más conocido de los tres, está marcado por su ritmo lento y su melodía tranquila, introducido por un corno inglés, con un suave acompañamiento de guitarra y cuerdas. Un sentimiento de tranquilo pesar impregna a esta pieza. La ornamentación se añade gradualmente a la melodía en el comienzo. Una especie de trino no tónico en la guitarra crea las primeras simientes de una tensión; estas simientes crecen, pero de tanto en tanto se relajan detrás de la melodía. Finalmente, comienza un desarrollo climático. Esto nuevamente se rompe dentro de la melodía principal, molto appassionato, expresado por las cuerdas con el acompañamiento de los vientos. La pieza finalmente se resuelve en un arpeggio tranquilo de la guitarra, aunque en realidad son las cuerdas en el trasfondo más que la nota final de la guitarra las que resuelven la pieza. El tercer movimiento está en una métrica mezclada, alternando entre 2/4 y 3/4.

Inspiración

El Concierto de Aranjuez se inspiró en y fue escrita para los jardines del Palacio Real de Aranjuez, la residencia de primavera (o palacio) y jardines originalmente construidos por Felipe II en la segunda mitad del siglo XVI, y más tarde reconstruido a mediados del siglo XVIII por Fernando VI. La obra intenta transportar al oyente hacia los sonidos de la naturaleza en otro lugar y tiempo.

Según el compositor, el primer movimiento está “animado por un espíritu y vigor rítmico sin ninguno de los dos temas… interrumpiendo su ritmo implacable”, el segundo movimiento “representa un diálogo entre la guitarra y el solo de instrumentos (corno inglés, fagot, oboe, trompa, etc.)”, y el último movimiento “recuerda una danza cortesana en la que la combinación de tiempos dobles y triples mantiene un tempo tenso justo en el compás de cierre”. Rodrigo describe al concierto diciendo que captura “la fragancia de las magnolias, el canto de los pájaros y el manar de las fuentes” en los jardines de Aranjuez”.

Algunos sostienen que el segundo movimiento se inspiró en el bombardeo de Guernica, que ocurrió en 1937. En su autobiografía, Victoria, la esposa del compositor, afirma que se trataba de una evocación de los días felices de su luna de miel, y una respuesta ante la devastación de Rodrigo por el aborto de su primer hijo.
Joaquín Rodrigo, habiendo quedado ciego a los tres años de edad, fue un pianista y no tocó la guitarra, pero sin embargo capturó el espíritu de diversidad de la guitarra en España.

La interpretación que les presento aquí es de Narciso Yepes, un guitarrista clásico español (1927-1997), considerado uno de los principales concertistas a nivel mundial del siglo XX. En 1964 desarrolló la guitarra de diez cuerdas, que obtenía sonidos armónicos por simpatía y que facilitaba el hecho de tocar piezas de música barroca (escritas originalmente para el laúd). Como guitarrista, Yepes se destacaba por su sensibilidad al tocar y el bellísimo sonido que obtenía a partir de la guitarra, que a veces sonaba como arpa y a veces como clavicémbalo.

Aquí les dejo un fragmento del Concierto de Aranjuez, el primer movimiento, interpretado por Narciso Yepes. Que lo disfruten!


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