16 dic. 2008

Brindis Pre-Navideño


Queridos amigos: quisiera robarles un momento de su atención, se viene la Navidad y quisiera realizar desde aquí un brindis. Es un brindis "antes" de la Navidad: aclaro esto para que no me excomulguen, si me voy al infierno quiero ir por algo más interesante que por un brindis.

Primero, si les parece, veamos un video. Pavarotti. Esto los libera de leer el resto del texto, si no quieren hacerlo, y pido disculpas por usar este espacio para decir cosas personales. Espero me perdonen.



Levanto mi copa, con toda ternura, por todos aquellos que este año hicieron que mi vida fuera bastante... interesante.

Para todos aquellos que no contestaron mis mails. Para los que me llenaron la casilla de yahoo con cadenas y ridículos powerpoints. Para los que cuando los necesité no estuvieron, y cuando no los necesité, tampoco estuvieron. Para quienes les dediqué algo con cariño y no me contestaron nunca más.

Para nuestra presidenta, Cristina Fernández de Kirchner, aunque… en realidad aquí quiero hacer una salvedad: la culpa no la tiene el chancho, sino el que le da de comer. Los argentinos lloran (dije “lloran”, porque yo no lloro más) todo el día, todos los malditos días, por lo mal que estamos, pero nadie mueve un dedo. Con el conflicto del campo, al igual que con el “corralito financiero”, todo el mundo salió a la calle. Ahora estamos todos muertos de hambre, y nadie hace absolutamente nada. Compatriotas: ¡¡a llorarle a Gardel!!

Levanto mi copa, con todo mi corazón y desde el fondo de mi alma, especialmente por dos personas a quienes quería mucho y que este año finalmente lograron lo que tanto querían: agotaron mi paciencia. Chicos: estoy llena de defectos, y uno de ellos es mi escasa paciencia. Pero lo de ustedes es patético. Claudio y María Elena, ¡salud!

P. D. Todo mensaje que reciba, directamente pasará a la carpeta de spam. Y si el tiempo les alcanza, y les queda cómodo, quémense en el averno. Atentamente, Sara.

Tendría que incluir a dos personas más, que también me tienen con los cables pelados, por ejemplo… Edem Kofi, un joven muy agradable que vive en Ghana, pero como no entiende ni una palabra de español, se lo voy a escribir en inglés y por mail (ahora no tengo ganas de ponerme a traducir nada). Lucio, solía almorzar conmigo todos los días en el centro, no lo ví nunca más. Espero que te haya comido un tiburón, querido.

Esto nos deja en… uno, dos, tres, cuatro… cero amigos. Pero para amigos así, prefiero la compañía de un buen vaso de pepsi en las rocas, mi ventilador destartalado, y buena música. Este verano pienso encerrarme en la heladera (nevera), así que si alguien me busca para iniciar pleitos, allí me van a encontrar.
Bien, eso es todo por ahora. Los dejo con un video muy interesante. Es Julio Sosa, el "Varón del Tango". Como verán, tiene sus años. Y nada ha cambiado, tiene una vigencia pavorosa. Así estamos en la Argentina.

CAMBALACHE
Letra de Enrique Santos Discépolo
Musica de Enrique Santos Discépolo

Que el mundo fue y será una porquería, ya lo sé,
en el quinientos seis y en el dos mil también;
que siempre ha habido chorros,
maquiávelos y estafáos,
contentos y amargaos, valores y dublé.
Pero que el siglo veinte es un despliegue
de maldá insolente
ya no hay quien lo niegue,
vivimos revolcaos en un merengue
y en el mismo lodo todos manoseaos.

Hoy resulta que es lo mismo ser derecho que traidor,
ignorante, sabio, chorro, pretencioso, estafador.
¡Todo es igual, nada es mejor,
lo mismo un burro que un gran profesor!
No hay aplazaos ni escalafón,
los inmorales nos han igualao...
Si uno vive en la impostura
y otro afana en su ambición,
da lo mismo que sea cura, colchonero, rey de bastos,
caradura o polizón.

¡Qué falta de respeto, qué atropello a la razón!
¡Cualquiera es un señor, cualquiera es un ladrón!
Mezclaos con Toscanini va Escarfazo y Napoleón,
Yatasto y Marimón, Carnera y San Martín.
Igual que en la vidriera irrespetuosa
de los cambalaches se ha mezclao la vida,
y herida por un sable sin remache
ves llorar la Biblia junto a un calefón.

Siglo veinte, cambalache, problemático y febril,
el que no llora no mama y el que no afana es un gil.
¡Dale nomás, dale que va,
que allá en el horno se vamo a encontrar!
¡No pienses más, hacete a un lao,
que a nadie importa si naciste honrao!
Si es lo mismo el que labura
noche y día como un buey
que el que vive de las minas,
que el que mata, el que cura o está fuera de la ley.


P.D. Kabir, esto no lo incluye a usted, no se me escape. Acuérdese del Ateneo, en cualquier momentito me voy para allá, así me ayuda a elegir compacts.

3 comentarios:

kabir dijo...

Lei, no sin algun temor injustificado, hasta el final, y le agradezco la aclaración. Cuando desee me avisa y damos un a vuelta por El Ateneo. Me encantan las personas que tienen estilo para enojarse, y eso la incluye. Un abrazo, hasta pronto.

elhenry dijo...

hola Sara:
recibí tu mail. Con respecto a tu brindis,es bueno "sacar" el enojo, tristeza, inconformidad, etc. que sientes,pero la música hace un poco más ligera esta carga que es la vida misma.
SALUDOS

Sara dijo...

Hola amigos, vamos por partes, como dijo Jack el Destripador. El estilo que tengo para enojarme es peor que este, lo que pasa es que como a lo mejor hay alguna dama presente, preferí cuidarme bastante. Imaginesé. Y con respecto a la música, es posible que, hasta cierto punto haga más ligera la carga de la vida... sólo hasta cierto punto. Cuando se llega a un límite, no hay concierto que valga. A las cosas hay que decirlas, con un poquito de acidez, con humor, como sea, pero la cuestión es que la música no hace milagros.